fbpx
BienestarCrecimiento y desarrolloEnfermedadesEstilo de VidaFamilia

Así impacta la salud el cambio climático

El 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, un llamado para conocer, entender, prevenir y revertir la degradación de los ecosistemas en todos los continentes y océanos.

El cambio climático afecta el medio ambiente, transformando los patrones de temperatura y precipitación, el régimen de incendios (provocando fenómenos más intensos), pérdida de glaciales, aumento del nivel del mar y una pérdida importante de playas y fenómenos meteorológicos extremos (sequías, inundaciones, olas de calor, huracanes, etc.).

Pero también afecta la salud de la población en diferentes frentes, explica Javier Eduardo Mendoza Sabogal, coordinador de la Estrategia E2050Colombia, quien habla de impactos de tres tipos: directos, relacionados con el clima y cambios en la frecuencia del clima extremo (olas de calor, sequía y lluvias intensas); impactos indirectos mediados por ecosistemas, por ejemplo, vectores de enfermedades, enfermedades transmitidas por el agua y contaminación del aire, y efectos indirectos fuertemente mediados por sistemas humanos, por ejemplo, impactos ocupacionales, desnutrición y estrés mental.

Así mismo, de acuerdo con el V Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, a nivel global a lo largo del siglo XXI, el cambio climático incrementará la probabilidad de lesión y enfermedad debido a distintos eventos (olas de calor, incendios más intensos, etc.), generando una mayor probabilidad de desnutrición derivada de una menor producción de alimentos en regiones pobres, mayores riesgos de enfermedades transmitidas por alimentos y agua, así como enfermedades transmitidas por vectores.

Y, de acuerdo con el reporte La Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistémicos, a nivel global, el cambio de uso del suelo, la expansión agrícola y la urbanización causan más del 30% de los eventos de enfermedades emergentes (IPBES 2020), recuerda el experto, quien explicó estos temas para el portal SerSaludables.org.

 

¿Cuáles son esos factores del cambio climático que más afectan el bienestar de la población?

Javier Eduardo Mendoza Sabogal, coordinador de la Estrategia E2050Colombia: De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático puede tener algunos efectos beneficiosos localizados, como una menor mortalidad en invierno en las regiones templadas y un aumento de la producción de alimentos en determinadas zonas, sin embargo, a nivel global los efectos para la salud serán probablemente muy negativos.

Recordemos que el aire limpio, el agua potable, los alimentos suficientes y  una vivienda segura influyen en los determinantes sociales y medioambientales de la salud. En el caso de Colombia, las afecciones del cambio climático en la salud de la población están determinadas por las variables ambientales de las regiones, aspectos socioeconómicos y culturales del territorio.

En general, se proyecta que, a mediados del Siglo XXI, el cambio climático agrave problemas ya existentes y haya mayor probabilidad de lesión y muerte por las olas de calor, mayores riesgos de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos, el agua y vectores.

Pero, el gran impacto y la principal amenaza a la salud es la desnutrición causada por diversos factores, entre estos la pérdida de cultivos por alteración del clima y la proliferación de plagas.

Adicionalmente, las lluvias, inundaciones y sequías pueden afectar el acceso a agua segura para el consumo y aumentar la morbilidad y la mortalidad por diarrea, a lo que se suman enfermedades transmitidas por vectores como la malaria y dengue.

En este 2021, el Día Mundial del Medio Ambiente se centra en la restauración de ecosistemas, con el lema ‘Reimagina, recrea, restaura’, y este 5 de junio, precisamente, inicia el ‘Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas (2021-2030), misión global para revivir miles de millones de hectáreas.

¿Cómo podemos, como ciudadanos, empresarios, deportistas, estudiantes, contribuir a las metas para 2050?

JEMS: Para lograr un presente y futuro sostenible ambientalmente es necesario la actuación de todos, sociedad civil, entidades públicas y privadas.

A nivel individual, los ciudadanos y las empresas tienen la responsabilidad de aplicar un consumo responsable, el cual implica cambios en los patrones de consumo, para ser más eficientes en el uso de los recursos y para incorporar valores sociales y ambientales en nuestras decisiones, de tal forma que se reduzca el impacto en los recursos naturales y la generación de desechos, así como el impacto social y ambiental de los bienes y servicios consumidos.

Así mismo, es necesario que todos y cada uno de los habitantes del país adopten estilos de vida sostenible, es decir, patrones de comportamiento que apunten a mejorar el bienestar y la salud de las generaciones presentes y futuras. En este sentido, va más allá del consumo responsable e involucra la forma en la elegimos vivir en relación con la sociedad, el ambiente y las generaciones futuras.

Un estilo de vida sostenible aborda cinco dimensiones: dónde vivimos, cómo nos desplazamos, qué consumimos y usamos, qué hacemos en nuestro tiempo libre, y qué comemos, los cuales deben ser compatibles con un modelo de desarrollo sostenible, es decir, dando prioridad a aquellas decisiones que contribuyan a la resiliencia climática.

Por ejemplo, utilizar el transporte público, caminar o andar en bicicleta, ahorrar energía, reducir la generación de residuos, reciclar y reutilizar los residuos e incluso el agua, evitar el desperdicio de comida e informar y educar a los demás.

 

¿En qué nos beneficia el trabajo que hoy se adelanta para la resiliencia climática?

JEMS: La Estrategia 2050 plantea una serie de apuestas que buscan construir ciudades resilientes, un aire más limpio, ampliación del uso de energías renovables, la circularidad de la economía, la protección de los ecosistemas y sus servicios ecosistémicos, y la reducción del riesgo generado por la variabilidad y cambio en el clima, lo cual trae múltiples beneficios.

Entre ellos podemos destacar: personas más sanas y menos muertes por contaminación del aire, nuevos empleos y mayor competitividad por la introducción de nuevas tecnologías, transporte público más eficiente y limpio, nuevas tecnologías tales como vehículos eléctricos o híbridos enchufables, edificaciones más sostenibles, una gestión integral de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos para contribuir a la resiliencia climática y estar mejor adaptados a los cambios del clima.

También te puede interesar: 

Comer y salvar el Planeta, ¿es posible?    |      Cuentos y acuarelas para concientizar sobre la protección de los recursos naturales      |     Las amenazas para la nutrición global     

Si te gusto este artículo no dudes en compartirlo

– Déjanos tú comentario.

1 Comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: