fbpx
domingo, enero 19, 2020
Actualidad

¿Qué es la polisomnografía?

Si su especialista sospecha que usted puede presentar apnea del sueño, narcolepsia y otros trastornos de sueño, puede indicarle un examen especializado.

En el mundo, los trastornos del sueño son cada vez más comunes, y para diagnosticarlos resulta de gran ayuda la polisomnografía, también llamada estudio del sueño; una prueba no invasiva e indolora, “que permite registrar las ondas cerebrales, los niveles de oxígeno en la sangre, la frecuencia cardíaca y la respiración, así como los movimientos de los ojos y las piernas mientras la persona duerme”, explica Rafael Lobelo, neumólogo somnólogo, director de la Clínica del Sueño de Colsánitas.

Este análisis se puede hacer dentro de uno de los laboratorios de sueño, en donde cuentan con todos los elementos humanos y tecnológicos para el estudio, pero también hoy es posible en casa, lo que se conoce como polisomnografía ambulatoria, en la que el centro especializado le facilita el dispositivo o envía un terapeuta que se encargue de su colocación y de asegurarse que todo queda bien para el seguimiento de su rutina de sueño, con la completa colaboración del paciente.

Se le colocan unos cablecitos, sensores o electrodos en el cuero cabelludo, las sienes, el tórax y las piernas, asegurados con un adhesivo suave, los que están conectados a un software en el computador, para realizar el estudio, midiendo los ciclos y etapas del sueño, evaluando la calidad, cantidad y estructura de su sueño, teniendo en cuenta cómo inciden en ellas factores como la respiración, la posición para dormir y muchas otras variables, información que luego se integra, se analiza y estudia. También se coloca un pequeño clip en el dedo o la oreja para controlar el nivel de oxígeno en la sangre.

En ciertas ocasiones, la polisomnografía se hace durante el día para adaptarse a los trabajadores por turnos que habitualmente duermen durante el día, o cuando se trata de pacientes con insomnio, este no es el estudio más adecuado para ellos, sino que se utiliza preferentemente la actigrafía, otro método no invasivo para monitorear los ciclos de descanso-actividad, agrega el doctor Lobelo.

De igual forma, polisomnografía se puede usar para ajustar su plan de tratamiento si ya le han diagnosticado un trastorno del sueño.

¿Por qué se realiza?

En la polisomnografía se controlan las fases y los ciclos del sueño para determinar si se interrumpen los patrones del sueño y cuándo y por qué lo hacen, señala Eric Olson, del Centro para Medicina del Sueño de Mayo Clinic, en Rochester, Minnesota, Estados Unidos.

Es normal que al quedarse dormido comience la fase del sueño llamada sueño sin movimientos oculares rápidos (NMOR), en donde las ondas cerebrales, como se registran en un electroencefalograma (EEG), disminuyen de manera considerable.

Los ojos no se mueven de un lado al otro rápidamente durante el sueño NMOR, a diferencia de lo que sucede en las fases del sueño posteriores. Después de una o dos horas de sueño NMOR, la actividad cerebral se recupera nuevamente, y comienza el sueño con movimientos oculares rápidos (MOR). La mayoría de los sueños se producen durante el sueño MOR, indican especialistas de Mayo Clinic.

Normalmente pasan varios ciclos de sueño en una noche, pero los diferentes trastornos del sueño pueden alterar este proceso del sueño, con las complicaciones que esto tiene para una persona, que van más allá de sentirse cansada o agotada al día siguiente, y que incluyen accidentes de trabajo, poca atención y hasta desorientación.

Por eso, si su médico sospecha que presenta trastornos como apnea del sueño, trastorno de movimientos periódicos de las piernas, narcolepsia o comportamientos inusuales durante el sueño, muy seguramente le ordenará un polisomnograma o una polisomnografía.

Vea tambien: http://sersaludables.org/2019/03/15/el-mal-dormir-de-los-colombianos/

¿Cómo prepararse?

Se recomienda evitar las bebidas y las comidas con alcohol o cafeína durante la tarde y la noche anterior a la polisomnografía, dado que estos suelen modificar los patrones de sueño, lo que alteraría el estudio como tal y por ende el diagnóstico.

También se sugiere no hacer siesta la tarde anterior al estudio y en cambio, tomar una ducha y estar tranquilo, pero no aplicarse lociones, geles, colonias ni maquillaje antes de la prueba, ya que pueden interferir con el uso de los electrodos.

Si la polisomnografía se hace en un centro especializado, este suele simular un cuarto cómodo y tranquilo, como el de un hotel, para facilitar el proceso de sueño y que no se sienta la persona en un lugar extraño y raro que no le permita conciliar el sueño.

“La habitación normalmente tendrá una cámara de video con luz tenue, de modo tal que los técnicos de la polisomnografía puedan ver qué sucede en la habitación cuando las luces estén apagadas. También tiene un sistema de audio para que puedan hablarle y oírle desde su área de control fuera de la habitación”, explican especialistas de Mayo Clinic.

Al día siguiente, simplemente se retiran los sensores y se puede retornar a las actividades cotidianas, mientras llega el día de recoger los resultados del estudio, o de la cita con el especialista, quien recibe previamente esos datos, para determinar el diagnóstico y el tratamiento más adecuado, según su caso.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: