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lunes, octubre 14, 2019
Actualidad

¡Deje de jugar con los antibióticos!

Si hay una amenaza latente en la actualidad para la salud mundial, es la resistencia a los antibióticos, que no solo puede afectar a cualquier persona, sea niño o adulto, sino que pone en riesgo el desarrollo de los países y la seguridad alimentaria.

Así lo ha planteado la Organización Mundial de la Salud (OMS), al reconocer también que “cada vez es mayor el número de infecciones -por ejemplo, neumonía, tuberculosis, gonorrea y salmonelosis- cuyo tratamiento se vuelve más difícil debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos”.

En un estudio presentado a finales de 2018, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lo define como un “fenómeno con una expansión inquietante, que podría causar 2,4 millones de muertes en los países miembros a 2050, y costar 3.500 millones de dólares anuales a sus economía, poniendo en mayor riesgo la salud en los extremos de la vida, es decir, en niños y adultos mayores”.

Resistencia que si bien tiene múltiples orígenes, “se ve facilitada por el uso inadecuado de los medicamentos, como, por ejemplo, al tomar antibióticos para tratar infecciones víricas como el resfriado o la gripe, o al compartir el tratamiento con otros pacientes”.

“Los medicamentos de mala calidad, las prescripciones erróneas y las deficiencias de la prevención y el control de las infecciones son otros factores que facilitan la aparición y la propagación de la farmacorresistencia”, afirma la OMS.

Es más, al presentar el Sistema Mundial de Vigilancia Antimicrobiana, en 2018 en Bangkok, en el que hoy están inscritos 52 países, la OMS se refirió a la “amplia difusión de la resistencia a los medicamentos en medio millón de personas con presuntas infecciones bacterianas. Los afectados se encuentran en 22 países”. Las bacterias más resistentes detectadas fueron E. coli, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus y Streptococcus pneumoniae, seguidas por Salmonella spp.

El doctor Marc Sprenger, director de la Secretaría de Resistencia a los antibióticos de la OMS, alentó “a todos los países a establecer buenos sistemas de vigilancia para detectar la resistencia a los medicamentos y que los datos recopilados por estas naciones sirvan de apoyo al Sistema Mundial”.

Uso y abuso

En el ‘Plan nacional de respuesta a la resistencia a los antimicrobianos’, del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, se da cuenta de las dimensiones que hoy tiene este fenómeno: “La resistencia a los antibióticos está aumentando en todo el mundo a niveles peligrosos. Un creciente número de infecciones, como neumonía, tuberculosis, septicemia, gonorrea y las enfermedades de transmisión alimentaria, son cada vez más difíciles y a veces imposibles de tratar, a medida que los antibióticos van perdiendo eficacia”.

Asegura también que “allí donde los antibióticos se pueden adquirir sin receta médica para uso humano o veterinario, la aparición y propagación de la farmacorresistencia empeora”.

Al respecto, el doctor Otto Sussmann, médico microbiólogo, especialista en infectología, destaca lo fundamental que es conocer en nuestro medio cómo es la resistencia y decidir a partir de ello y de la condición de cada paciente, la selección del antibiótico que deba tomar de forma adecuada, para evitar complicaciones y riesgos mayores como procesos sépticos.

En su concepto, afortunadamente en países como Colombia se están haciendo muchas cosas positivas y hay varios grupos trabajando liderando programas de vigilancia de resistencia, entre los que están el Grupo para el Control de la Resistencia Bacteriana en Bogotá (GREBO), el Centro Internacional de Entrenamiento e Investigaciones Médicas (CIDEIM), la Red de Vigilancia de Eventos Nosocomiales del Valle (RENOVA) y el Grupo para el Estudio de la Resistencia a Antibióticos de Medellín (GERMEN), así como varias Secretarías de Salud y el Ministerio de Salud, que le han dado prioridad al tema de la gerencia de antibióticos, que hace referencia al “uso racional y adecuado de los medicamentos antimicrobianos”.

Esto, porque definitivamente es un gran riesgo para la seguridad de los pacientes el que la resistencia farmacológica siga creciendo, y en ese sentido, los llamados son a que los mismos pacientes reflexionen sobre el tema y actúen. ¿Cómo? “No automedicándose antibióticos y haciendo un buen uso de ellos. Esto porque el riesgo es múltiple, no solo en lo individual, con efectos adversos, sino para la comunidad”, señala el doctor Sussmann.

Su mensaje final no es otro sino entender que los antibióticos sí son la opción en casos específicos, pero siempre bajo prescripción médica: “Si hay un diagnóstico o una sospecha diagnóstica de una infección bacteriana se usan los antibacterianos, siempre formulados por un médico”.

Por Marisol Ortega Guerrero
Periodista especializada en Salud

12 mandamientos de la resistencia antimicrobiana

La Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud y Protección Social presentaron en 2017 los 12 Mandamientos contra la Resistencia Antimicrobiana, que hoy recordamos:

  1. Sólo tome antibiótico si su médico lo recetó.
  2. Automedicarse antibióticos puede tener riesgos para su salud.
  3. Tome el antibiótico como se lo recetaron y por el tiempo indicado.
  4. Aumentar la dosis de antibiótico no lo mejora más rápido, pero en cambio aumenta el riesgo de una intoxicación y un efecto adverso en su cuerpo.
  5. Si los síntomas de la infección persisten, no prolongue el antibiótico. Consulte a su médico.
  6.  Los antibióticos solo sirven para infecciones causadas por bacterias: Aunque las manifestaciones clínicas de las infecciones producidas por diferentes microorganismos pueden ser similares, es clave realizar un diagnóstico.
  7. Los antibióticos no sirven para curar infecciones causadas por virus como el de la gripa.
  8. Los antibióticos no previenen el contagio de infecciones respiratorias tan habituales en épocas de lluvia.
  9. No comparta antibióticos con familiares o amigos. Fueron recetados para su caso particular.
  10. No administre sus antibióticos a sus mascotas. Es el médico veterinario quien debe determinar si se necesitan.
  11. El mal uso de los antibióticos ocasiona bacterias más resistentes, hace que se prolonguen las estancias hospitalarias, que se incrementen los costos médicos y que aumente la mortalidad.
  12. El lavado de manos frecuente evita el contagio de virus y bacterias: Evita la propagación de afecciones respiratorias, diarreicas, hepatitis A y gastroenteritis,entre otras.

No lo olvide

¿Cuál es la diferencia entre la resistencia a los antibióticos y la resistencia a los antimicrobianos?

La OMS explica que “las bacterias pueden sufrir modificaciones en respuesta al uso de antibióticos, que se prescriben para tratar distintas infecciones bacterianas (neumonía, infecciones de las vías urinarias, infecciones sanguíneas, etc.). Estos cambios en las bacterias hacen que los antibióticos dejen de ser eficaces. La resistencia a los antimicrobianos es un término más general que abarca también las resistencias a fármacos utilizados para tratar infecciones causadas por otros microorganismos, tales como parásitos (por ejemplo, los helmintos o el parásito que causa el paludismo), virus (como el VIH) y hongos (como la cándida)”.

¿Qué tanto sabe sobre el uso de antibióticos? La OMS lo invita a hacer este test: https://www.who.int/campaigns/world-antibiotic-awareness-week/quiz/es/

 

3 comentarios

  1. Confieso que no son muy activo en cuanto a actividades deportivas o gimnasio, pero camino mucho, hasta el cansancio.
    eso cuenta para ayudar a tener una mejor salud.
    agradezco la respuesta

  2. confieso que no soy muy amigo del ejercico, del gimnasio ni de los deportes pero camino mucho, hasta el cansancio.
    eso cuenta en beneficio de la salud, o me han dicho que caminar tanto es malo hasta para los rinones

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