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jueves, enero 16, 2020
Actualidad

Cuidado con el síndrome de clase turista

Los viajes largos, sea en avión, tren o automóvil, pueden causarle molestias y exponerlo a riesgos, más si es sedentario o tiene sobrepeso.

En general, las personas que van de viaje en avión no piensan que pueden presentar problemas de salud, especialmente aquellos que van en clase económica o turista, pero la realidad es que puede haber algunas molestias e incluso podría ‘dañarse’ su viaje por una seria complicación de salud.

Uno de esos problemas comunes es el llamado síndrome de clase turista, cuyo nombre se debe, precisamente a que, por las condiciones de los asientos y los espacios de estos aviones, se facilita la inmovilidad, por lo que es más frecuente en los vuelos de más de 3 horas de duración. Pero, hoy se sabe que puede pasarle a cualquier viajero, así vaya en primera clase y más si lleva una vida sedentaria.

El mayor riesgo se da porque en este síndrome se puede presentar la formación de trombos en las venas profundas de muslos y piernas, los cuales tienen alto riesgo de desprenderse y viajar a los pulmones, causando problemas severos de salud que son potencialmente mortales.

Explica el doctor Hernando Jaime, médico del deporte, que “se consideran personas de bajo riesgo, los jóvenes sanos y que no toman ninguna clase de medicamentos; con riesgo intermedio o moderado, los adultos de más de 40 años de edad, mujeres que planifican con anticonceptivos orales, que están con suplencia hormonal, que tengan obesidad, sean sedentarias, fumadoras o con várices en las piernas, y son personas con alto riesgo aquellas con antecedentes personales o familiares de trombosis venosa profunda, individuos que tengan inmovilizados sus miembros inferiores, cirugía o trauma reciente y aquellos que padezcan algún tipo de cáncer”.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el estudio Wright no solo resaltó el riesgo que tienen los viajeros que están en un avión por más de cuatro horas, porque pueden sufrir un tromboembolismo venoso (TEV), sino que alertó que este aumenta cuanto más largo sea el viaje y cuando se realizan múltiples vuelos en poco tiempo, así como por la presencia de otros factores asociados, como la obesidad, la estatura muy alta o muy baja, el consumo de anticonceptivos orales y la presencia de anomalías de la sangre que favorecían la aparición de trombos.

De igual forma, hoy se sabe que también quienes se desplazan en trenes, autobuses y automóviles corren mayor riesgo de sufrir TEV cuando permanecen sentados e inmóviles durante más de cuatro horas, debido “al estancamiento de la sangre venosa por la inmovilidad prolongada, que puede facilitar su coagulación en el interior de las venas”.

Explican que “las dos manifestaciones más frecuentes de la TEV son la trombosis venosa profunda (TVP) y la embolia pulmonar (EP). La TVP consiste en la formación de un coágulo sanguíneo (trombo) en una vena profunda, generalmente de las piernas, que ocasina síntomas como dolor y tumefacción de la parte afectada y que es, potencialmente mortal cuando se acompaña de embolia”.

En tanto, la tromboembolia se produce “cuando el trombo de una TVP se desprende y migra hacia el pulmón, donde queda alojado, bloqueando el flujo sanguíneo, lo que origina dolor torácico y dificultad para respirar”.

Se aconseja estirar piernas y pies con frecuencia, levantarse para caminar o dar unos pasos al menos cada 30-60 minutos y hacer flexión de los dedos de los pies.

¡A moverse!

Para prevenir los riesgos de molestias por estar mucho tiempo quieto en esos largos desplazamientos, el doctor Jaime aconseja:

  1. Hidratarse muy bien, tomando agua o alguna bebida hidratante, de tal forma que si está clasificado en riesgo moderado o alto riesgo, al menos tenga que levantarse para ir a orinar cada hora.
  2. Evitar las bebidas con cafeína y no ingerir bebidas alcohólicas.
  3. Escoger la silla de pasillo para poder levantarse más fácil a caminar o ir al baño.
  4. Preferir ropa holgada, mejor sudadera, y evitar la ropa interior apretada
  5. Utilizar medias de compresión mínimo hasta la rodilla, si se encuentra dentro del riesgo moderado o alto.
  6. Mover con regularidad las piernas y los pies, y levantarse para caminar o dar unos pasos al menos cada 30-60 minutos. Puede caminar en punta de pies y talones, y hacer movimientos de flexión de los dedos de los pies. No cruce las piernas.
  7. Si está clasificado en alto riesgo de trombosis, consulte a su médico antes de su viaje largo para que él analice si debe recetarle algún medicamento como medida preventiva.
  8. En caso de que desee dormir, dejar las piernas estiradas y lo más alto posible.
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