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viernes, agosto 14, 2020
Investigaciones

¿Por encima de 140/90?

Si sus cifras de tensión arterial están elevadas se expone a un infarto y otros problemas de salud. Un estilo de vida sano puede marcar la diferencia. Si ya tiene hipertensión, también debe hacer cambios.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reiterado insistentemente la importancia de conocer y mantener bajo control las cifras de tensión arterial, teniendo en cuenta que la hipertensión es la causa prevenible más importante de enfermedades cardiovasculares y de accidente cerebro vascular (ACV) en el mundo, y que deriva en otros riesgos para su salud, como falla renal.

Por eso mismo, al celebrar el pasado 17 de mayo el ‘Día Mundial de la Hipertensión’, la OMS mantuvo por segundo año consecutivo su lema ‘Conoce tus números’ o ‘Conoce tus cifras de tensión arterial’, para concientizar a cada ciudadano del Planeta sobre la importancia de medir su tensión, tratar de mantenerla en un rango adecuado o de reducirla si se tiene elevada.

La hipertensión, explica la OMS, “es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que la llevan a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear”.

En Colombia, como lo reportan diferentes estudios, la prevalencia de HTA está alrededor del 24-25% en la población general, pero el riesgo aumenta en personas con problemas de obesidad, síndrome metabólico y trastornos de lípidos, como tener el colesterol bueno bajo y los triglicéridos altos, una peligrosa conjugación de factores. En el mundo, la realidad es similar, con estimaciones según las cuales uno de cada 10 adultos presenta hipertensión.

La proporción, dice un informe del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, aumenta con la edad. “Mientras en el grupo etáreo de 20 a 40 años se puede hallar hipertensión arterial en el 10% de ellos, de los 50 a 60 años esta proporción se incrementa al 50%. Una de cada 5 personas tiene prehipertensión”.

Hay tratamiento, pero…

A pesar de los avances para el manejo de la hipertensión, desde modernos equipos para hacer las mediciones de presión arterial, de nuevas alternativas terapéuticas para controlarla, y de las campañas y estrategias de prevención y educación, “máximo logramos llevar a metas a un 40% de los pacientes diagnosticados”, dice el doctor Enrique Melgarejo, médico cardiólogo, ex presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología.

En general, diversos estudios señalan que solo una de cada tres personas hipertensas logran mantener sus cifras por debajo de 140/90.

Esto, indica el doctor Melgarejo tiene diferentes causas, entre ellas, la falta de adherencia el tratamiento, los inadecuados estilos de vida y el hecho de que “la hipertensión no duele, y por eso mismo ha sido llamada el asesino silencioso, y entonces como no duele los pacientes piensan que no necesitan tomar ningún medicamento o, cuando no hay continuidad en el suministro del mismo de parte de su entidad de salud, no van a sacar plata de su bolsillo para gastar en algo que no duele, es decir, para cuidarse”.

Quienes tienen hipertensión deben recibir un tratamiento adecuado. Si hay otros factores de riesgo, como diabetes, obesidad o sobrepeso, deben ser mucho más rigurosos con su control; “en ellos, la meta es mantenerlos por debajo de 135/85, porque el riesgo global es más alto; de igual forma con los pacientes que tienen enfermedad renal establecida”, explica el doctor Armando Gómez, médico de la Universidad Javeriana, especialista en cardiología, de la Fundación Santa Fe.

Cuidados y recomendaciones

  • La hipertensión tiene un componente genético importante. Si tiene padres hipertensos deben estar aún más pendiente de sus cifras de tensión y más al llegar a los 40-50 años, cuando es posible que esta se manifieste, lo que no significa que aparezca solo a esa edad.
  • Los hábitos inadecuados en temas como alimentación, actividad física, consumo de alcohol y cigarrillo incrementan notablemente su riesgo de hipertensión.
  • Mida regularmente sus cifras de tensión; lo normal es que en el chequeo médico regular, su médico evalúe esos estándares y si encuentra algo que no está bien le dé indicaciones al respecto, entre otras, medir su tensión con más frecuencia, tomar algunos medicamentos y cambiar sus costumbres de vida.
  • Si presenta cefalea o dolor de cabeza, o trastornos visuales, como visión borrosa, no dude en consultar con su médico; igualmente si siente que le falta el aire cuando hace ejercicio, puede haber de fondo un problema de tensión alta.
  • ¡Ojo con el estrés! Este, dice el doctor Melgarejo no es malo, es una señal alerta; lo que nos afecta es cómo reaccionamos a lo que nos afecta, los estresores, y sobre todo si lo hacemos con hostilidad, enojo, ansiedad, porque si soy como un fosforito hay más posibilidad de que “se genere hipertensión”.
  • Mantenga un peso adecuado, a partir de una alimentación balanceada y de una actividad física regular.
  • Evite el exceso en el consumo de sal, no es un mito; prefiera frutas y verduras en buenas cantidades diariamente, y si tiene hipertensión, siga las recomendaciones de su médico.
  • ¡Cuide su salud! La hipertensión es más grave cuando está por encima de 140/90, y sus riesgos son aún mayores para quienes fuman o tienen obesidad o diabetes.
  • Casi la mitad de las personas con hipertensión no está diagnosticada porque no sabe que tiene la presión arterial alta. La hipertensión generalmente no da síntomas, por eso es necesario que todos los adultos midan su presión arterial con regularidad y conozcan sus cifras, insiste el Ministerio de Salud.
  • El tratamiento ayuda a controlar la presión arterial pero no cura la hipertensión. Si se abandona, la presión arterial volverá a aumentar por encima de 140/90 y con ello el riesgo de complicaciones cardiovasculares, es otro de los mensajes del Ministerio.

Cuando se chequea su tensión aparecen dos cifras, la sistólica o ‘máxima’, que debe de estar por debajo de 140 (mmHg) y la diastólica o ‘mínima’, que deberá estar por debajo de 90 (mmHg).

Escrito por Marisol Ortega Guerrero
Periodista especializada en Salud

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