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No olvide la hora de la medicina

La tecnología puede ser de gran ayuda para que no incumpla su tratamiento. El descuido hace que se empeore o que deba tomar dosis mayores. ¡Haga cuentas!

 

Las enfermedades no transmisibles (ENT) matan a  41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen en el mundo, según los datos que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La detección tardía, el impacto mismo de las enfermedades, las condiciones del paciente, los estilos de vida inadecuados y la no adherencia a los tratamientos inciden notablemente en el riesgo de morir por las ENT, mientras los factores contrarios, como hábitos sanos y ser juicioso y preciso con la toma de los medicamentos tienen mucho que ver con el control de estas, y por ende con una mejor calidad de vida.

La adherencia, afirma el médico cardiólogo Enrique Melgarejo, hace referencia al cumplimiento del tratamiento de manera continua, adecuada y controlada. Esto significa, en los tiempos, dosis y forma señalados por el médico.

Lastimosamente, desde hace más de una década, los reportes de la OMS han coincidido en una preocupante realidad: la no adherencia a los tratamientos de las enfermedades crónicas es un problema de gran magnitud y tiende a aumentar.

Hablar de apenas un 50% de observancia del tratamiento por parte de los pacientes con ENT es una cifra que no se ha logrado superar, pese a las campañas y a las constantes informaciones al respecto.

Una afectación seria

No seguir los tratamientos tiene repercusiones serias para el paciente, pero también para los sistemas de salud y para las economías de los países.

“En casos de enfermedades crónicas, como hipertensión o diabetes, hace que estas sigan progresando a través del tiempo, que se vayan perdiendo los progresos alcanzados, es decir, lo que se había ganado”, insiste el doctor Melgarejo.

También se habla de recaídas, aparición de complicaciones y cambios a mayores dosis de los fármacos cuando por fin se decide ir al médico y no se le cuenta la verdad de que no se ha sido juicioso con el tratamiento, por lo que se puede pensar que este no viene siendo efectivo.

En el ejemplo de los pacientes diabéticos, es claro que si no se mantienen controlados y no siguen el tratamiento específico, se exponen a enfermedades cardiovasculares y a complicaciones propias como retinopatía, neuropatía diabética o falla renal, entre otras.

En sus informes, la OMS plantea algunas dimensiones que pueden impactar la adherencia, es decir, factores que se relacionan con ella, como son: los relacionados directamente con la enfermedad que se padece; el tratamiento en sí, es decir, el número de dosis que se deben tomar al día; el paciente, desde si es juicioso o no, hasta si puede o no tomar la medicina por sí mismo; y los factores sociales, demográficos y económicos, así como los relacionados con el sistema de salud y el equipo de asistencia sanitaria.

Por ejemplo, algunos aspectos socioeconómicos se relacionan con la pobreza, el analfabetismo, el desempleo, la lejanía del centro de atención médica, el costo elevado del transporte y el alto costo de la medicación, que afectan el cumplimiento de la toma de medicinas.

Disciplina y atención

Quienes siguen un tratamiento periódico deben estar muy atentos a las
recomendaciones de su médico y no obviarlas o desatenderlas, porque esto trae
consecuencias. Por eso:

  1. Sea honesto con su médico. Cuéntele sus síntomas de su enfermedad, sus hábitos de vida y si es realmente riguroso con la toma de sus medicamentos, o si por el contrario, lo descuida o quizás presenta síntomas como nauseas o dolor de cabeza al tomarlos. En ese caso, guardar silencio solo empeora su problema; hablar con su médico, ayuda a buscar una alternativa distinta o a evaluar qué sucede.
  2. Siga las indicaciones precisas de su especialista. Por ejemplo, en el caso de las personas con hipotiroidismo, el doctor Carlos Alfonso Builles Barrera, médico endocrinólogo, del Hospital Universitario San Vicente Fundación, de Medellín, enfatiza: “Para que el cuerpo aproveche mejor el medicamento, este se toma en ayunas, con un vaso completo de agua y esperando una hora entre la pastilla y el desayuno. Todos los días”.
  3. Si tiene olvidos recurrentes, busque alternativas para que eso no pase. Por ejemplo, su pareja o sus hijos pueden ayudarle a estar atento; o utilice las herramientas tecnológicas en su beneficio, por ejemplo, colocando en su celular alarmas que le indiquen que es la hora de la medicina. También existen aplicaciones gratuitas que le avisan cuándo tomar su medicina o la hora de dársela a un familiar, por ejemplo, un niño o un adulto mayor.

Algunos medicamentos pueden interactuar con otros, o deben tomarse antes o después de las comidas; otros requieren varias dosis al día, por lo que resulta fundamental atender las indicaciones de su médico.

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