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viernes, agosto 14, 2020
Investigaciones

Las urgencias oftalmológicas sí existen

La demora en la atención cuando ocurre un imprevisto que afecta sus ojos, podría conllevar pérdidas irreversibles. No se descuide.

Traumas, heridas, quemaduras químicas, cuerpos extraños en el ojo o pérdidas súbitas de visión son situaciones que representan un compromiso del sentido de la vista y, por eso, se debe consultar de inmediato.

Otras razones para hacerlo son presentar ojos rojos sin causa aparente o durante mucho tiempo, tener una infección como conjuntivitis que no mejora pese a recibir tratamiento o sentir un dolor ocular marcado, que puede tener múltiples causas y requiere atención especializada y oportuna.

Para el doctor Marcel Yecid Ávila Castañeda, oftalmólogo, profesor asociado de la Universidad Nacional de Colombia, “el dolor ocular es un signo de alarma ante el cual debemos consultar de manera oportuna. Es falso pensar que los ojos no duelen, ya que la córnea es la estructura con mayor cantidad de nervios del cuerpo humano”.

Por su parte, la doctora Diana Libreros, retinóloga, del Centro Médico Imbanaco, aconseja no descuidar esos momentos de pérdida parcial o total de la visión que pueden deberse, entre otras causas, a una neuritis óptica isquémica, en la que se inflama el nervio óptico y hay una desmielinización o pérdida de mielina, que deja desprotegido el nervio y entonces se dificulta la conducción de los estímulos visuales.

La protusión del o de los globos oculares se suma a la lista de motivos de consulta por urgencia oftalmológica, pues de no recibir atención oportuna se corre el riesgo de que se “presenten alteraciones del nervio óptico por tracción, dolor ocular y cansancio, por la compresión que pueden producir en los músculos extra oculares; además producen mayor resequedad en el globo ocular”, explica el doctor Ávila.

Esa salida del globo ocular, conocida como exoftalmos se asocia a enfermedades de la tiroides, específicamente al hipotiroidismo, que puede generar orbitopatía tiroidea y es por ello que los pacientes deben estar en control no solo con su endocrinólogo, sino también con el oftalmólogo para evitar procesos inflamatorios y pérdida de visión. Pueden originarse de igual forma por un tumor orbitario o en casos de miopía muy alta, y se hace indispensable acudir exámenes especializados, como un TAC craneal para definir el diagnóstico y el manejo.

No debe ver lucecitas

Si en determinado momento ve puntos o manchas o lo que algunas personas llaman ‘mosquitos’ o ‘flotadores’ u otras sombras en su campo visual, esto podría estar relacionado con el desprendimiento de retina y la sugerencia es una sola:

visitar a su oftamólogo.

En palabras del doctor Ávila, “el desprendimiento de retina es la separación entre la capa neurosensorial y la capa que nutre el ojo, produciendo al cabo de un tiempo relativamente corto daño de la capa neurosensorial”.

Son varios los mecanismos que pueden llevar a que esto ocurra, como la presencia de agujeros en la retina, por los cuales se pueden desprender esta; tener miopías muy altas o por traumas severos que involucren aceleración y desaceleración. Y, como seguramente habrá escuchado que “leer en vehículos en movimiento” puede ser la causa, la noticia es que esto ha sido debatido con algunos estudios y salvo mareo o vértigo, no tiene problema al aprovechar un trayecto para disfrutar de una buena lectura, siempre y cuando no tenga algún problema visual que predisponga a un desprendimiento de retina.

En el caso de los pacientes con diabetes, cualquier pérdida súbita de la agudeza visual es causa de consulta inmediata, y dado el riesgo de problemas como la retinopatía diabética, es fundamental que anualmente sean valorados por el oftalmólogo y que les hagan dilatación de pupila.

Accidentes caseros

Los ojos están en riesgo permanente, en especial debido a ciertas labores o trabajos, en cuyo caso es indispensable utilizar elementos de protección para prevenir accidentes. Igual ocurre con los niños pequeños o con los adultos mayores, que suelen estar comprometidos en la mayoría de accidentes caseros, como lo señalan las estadísticas del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE), en Bogotá, y en muchos de los casos, los ojos están en peligro.

Datos de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, según los cuales, los accidentes más comunes dentro de las viviendas son los traumas y fracturas por golpes contundentes con objetos pesados que caen desde lo alto o generan tropiezos; las heridas por objetos cortopunzantes; las caídas en escaleras, balcones, terrazas, sillas y superficies resbalosas, y las quemaduras por líquidos y vapores hirvientes, fogones, fósforos, encendedores y planchas.

Cualquiera sea el caso, si se lastima un ojo, este debe ser valorado. Al repecto, la doctora Libreros recuerda que “es importante que el médico de urgencias, como cualquier otro especialista, diferente al oftalmólogo, tenga conocimientos de estas patologías para tomar decisiones oportunas al momento de definirla como una urgencia oftalmológica”.

Finalmente, la doctora Laura Echeverry, oftalmóloga, recuerda que “cualquier conjuntivitis tratada previamente por el médico no oftalmólogo y que no cede con la medicación, la patología inflamatoria palpebral aguda u orzuelo persistente a pesar del tratamiento o una patología de aspecto tumoral del segmento anterior (párpados, conjuntiva, etc.), deben consultarse de manera oportuna”.

 

Cuide sus ojos

Para prevenir lesiones y reducir el riesgo de accidentes que puedan terminar en una urgencia oftalmológica, el doctor Marcel Yecid Ávila Castañeda, médico oftalmólogo, profesor asociado de la Universidad Nacional de Colombia, aconseja:

  • Uso de gafas de protección personal ante cualquier actividad o labor que implique así sea el mínimo riesgo. Ejemplo: taladrar, clavar puntillas, manipulación de sustancias químicas que puedan producir salpicaduras o aerosoles. 
  • Una alimentación balanceada con un abundante consumo de vegetales es clave para disminuir el riesgo de enfermedades degenerativas oculares, así como el manejo de enfermedades sistémicas que puedan afectar el ojo, como son la diabetes la hipertensión arterial.
  • Evite frotarse los ojos, ya que al hacerlo puede aumentar el riesgo de infecciones y daño a largo plazo la córnea.
  • Asista a un control regular de su visión, según las indicaciones específicas y particulares que le dé su especialista.

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