fbpx
viernes, diciembre 4, 2020
¿Sabías que?Noticias

El Sudor Excesivo Consejos y Tratamientos

Sea en general o en situaciones puntuales, como antes de una entrevista de trabajo o durante una reunión social es importante mantener bajo control el sudor excesivo, y hay opciones para ello.

Para algunas personas hablar de hiperhidrosis o sudoración excesiva, no relacionada necesariamente con calor o ejercicio, es recordar momentos poco agradables, sobre todo a nivel social. Esto, por lo que significa que los demás vean cómo su ropa, sus manos o su cara están ‘lavadas’, lo que puede ocasionar vergüenza y más ansiedad.

Al respecto, explica el doctor Juan Raúl Castro Ayarza, dermatólogo de la Universidad Nacional de Colombia, “la sudoración excesiva o hiperhidrosis, desde el punto de vista científico, se puede medir por un aumento en la cantidad de sudoración, pero ese valor es más que un número, representa toda condición en la que cuando sudas más de la cuenta se afecta la calidad de vida”.

Significa esto que una persona puede sudar mucho, pero no prestarle atención o, por el contrario, sentirse severamente afectada, y esto suele ser lo más común.  Es como un círculo vicioso, en el que cuando quieres estar más sereno y sudar menos, la ansiedad juega una mala pasada, por ejemplo, antes de una entrevista de trabajo o antes de una presentación, y el sudor empeora.

“Uno de los ejemplos es el de la ropa, que creo es el más característico. A los 30 minutos de vestirse ya está lo que la gente llama el ‘mapa’, y eso es supremamente incómodo”, agrega el especialista.

Así le pasó a Óscar, un trabajador de 32 años, quien desde los 16, justo en su adolescencia, empezó a notar que sudaba más de lo normal, “en especial en las axilas y se pasaba a la espalda; claramente, la ansiedad me disparaba aún más el problema, justo cuando necesitaba estar mejor presentado”, recuerda.

Él hace parte de ese 3% de la población que en Colombia tiene hiperhidrosis, es decir, que suda en exceso y que puede sentirse molesta por ello. Y ha intentado diferentes ‘ayudas’ para superar el problema, como “aplicarme mucho desodorante, empacar dos camisas, como para tener un plan B, y acudir a uno que otro remedio casero”. La cirugía nunca ha estado entre sus opciones, porque no le gusta lo invasivo.

En otros pacientes, la situación es tan dramática que no pueden ni escribir porque hasta el papel se moja o la tinta se corre, como señala la doctora Mónica Novoa Candía, dermatóloga pediatra, quien explica que también los niños pueden presentar esta problemática, y eso incluye pacientes que ha tenido de 6 y 7 años.

Lo clave, resalta la doctora Novoa, es mirar qué tanto impacto en la calidad de vida tiene el paciente y definir cuál es la mejor alternativa. Esto, porque “a veces ni siquiera es el paciente, sino la mamá, en el caso de los niños, a la que no le gusta que sude mucho; en otros casos, sí es alarmante la situación.

Se estima que un 3% de la población presenta algún síntoma de sudoración excesiva, y en algunos casos es tan complicado el tema que afecta la autoestima o que hace que la persona no quiera ni salir. Hay opciones para mantener el problema controlado.

Una solución a tiempo para el sudor excesivo

Para los especialistas, reunidos en un conversatorio sobre el tema con motivo del lanzamiento de un nuevo antitranspirante, es muy importante que aquellas personas, niños, jóvenes o adultos, que se sientan incómodas por el sudor excesivo, consulten con su médico o con su dermatólogo, para que analice el impacto de esta situación y las opciones que se tienen para mejorarlo.

En el caso de los niños, hay opciones farmacológicas y no farmacológicas; las quirúrgicas no se recomiendan de entrada; para los adultos, están los tratamientos tópicos que buscan bloquear la glándula sudorípara, por efecto físico; tratamientos tomados, que actúan directamente en el sistema nervioso para que no sude tanto, y tratamientos quirúrgicos, sea sobre la axila o quitando una parte del tronco del nervio simpático, que es el que estimula la sudoración excesiva (simpatectomía), así como la posibilidad de usar la toxina botulínica para bloquear localmente el estímulo del nervio que le dice a la glándula que sude más.

Precisamente, dentro de las alternativas tópicas están los antitranspirantes, que permiten un control de la producción excesiva de sudor, sea axilar o en otras regiones. Una de esas nuevas alternativas es Perspirex, en diferentes presentaciones, y que tiene una molécula que hace un bloqueo selectivo sobre las glándulas sudoríparas, que dura de 3 a 5 días, lo que lleva a no tener que aplicarlo todos los días, sino dos veces en la semana, y mejor por las noches, cuando las glándulas menos trabajan, lo que permite que la molécula actúe mejor para controlar la sudoración excesiva en general o para situaciones puntuales en las que se prevé que el sudor puede provocar malestar, como reuniones sociales o de trabajo, fiestas o eventos, situaciones que revisten estrés, etc.

Cuando consultar por sudor excesivo

Así las cosas, la primera recomendación es que consulten con el dermatólogo si sienten que sudan en exceso y, ante todo, que esto es una molestia y afecta la calidad de vida o que los ha llevado a alejarse de los amigos o incluso a salir muy poco.

No estarían de más unos cambios en el estilo de vida, y estos van desde la propia alimentación, porque según los expertos, “ciertos alimentos pueden estimular el sistema nervioso central que puede hacer que uno sude más, entre ellos las cosas muy picantes, el jengibre, el ajo y algunos carbohidratos”.

Es importante también tener un peso adecuado, mantener una buena higiene personal y como decía Óscar, un plan B, así este signifique tener que cambiarse de ropa dos veces al día; mantener una toallita para secarse las manos antes de ir a saludar a alguien o “preferir la ropa oscura” y en materiales como algodón, seda o lino, o “siempre andar con chaqueta”.

Además de la parte social, existen otras consideraciones que se deben tener en cuenta y es que el aumento de la sudoración predispone a otras comorbilidades, dice la doctora Novoa. Esto es, que se puede alterar la barrera cutánea de la piel y haber un cambio en el Ph de la misma, lo que predispone a sobreinfección por hongos (como el llamado pie de atleta) o por bacterias (como la queratolitis punctata, que afecta la capa córnea de la piel de los pies), o causar bromhidrosis (mal olor).

Tipos de sudoración excesiva

Sudar es un proceso fisiológico normal, porque el cuerpo requiere y tiene mecanismos para controlar la temperatura y enfriarse.  

Cuando hay sudoración excesiva hablamos de hiperhidrosis, que puede ser primaria, en cuyo caso no hay causas específicas, aunque hoy se sabe que hay un componente genético, ya que a menudo está presente en varios miembros de la misma familia. Entonces, los nervios responsables de enviar señales a las glándulas sudoríparas se vuelven hiperactivos sin que haya algo que los ‘active’ o en algunos casos se activan más por el estrés y la ansiedad. Suele afectar las plantas de los pies, las palmas de las manos y la cara.

También hay una hiperhidrosis secundaria, originada por diversas situaciones, indica el doctor Castro, entre otras, por los cambios hormonales al llegar la menopausia, o por el uso de “medicamentos para la ansiedad o para la tensión alta e incluso los problemas tiroideos pueden generar que uno sude más de la cuenta. En estos casos, el tratamiento está encaminado al manejo de la enfermedad base”.

 

Si te gusto este artículo no dudes en compartirlo 
- Déjanos tú comentario

1 Comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: