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Candida auris, un peligroso hongo emergente

Esta levadura del género Candida se ha convertido en un serio peligro para la salud, especialmente en el entorno hospitalario y en pacientes con sistemas inmunes debilitados.

Fue identificado y descrito hace más de 10 años en Japón, aislado en el oído de una paciente mayor de edad, y de ahí se deriva su otro apellido, auris (oído en latín), y junto con otras especies de Candida, como C. haemulonii y C. albicans, pueden causar infecciones conocidas como candidiasis. 

El hongo unicelular se extendió a varios países de Asia y de Europa hasta llegar a Estados Unidos. En América Latina, el primero en reportarlo fue Venezuela, pero ya en 2018 se aislaba en gran número de países del mundo, y el pasado 6 febrero de 2021, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica motivada por los brotes de C. auris en los servicios de atención sanitaria en el contexto de la pandemia por la COVID-19.

Allí, la OPS recomienda a los estados “fortalecer sus capacidades para detectar precozmente este hongo y notificar su hallazgo de manera eficaz, con el objetivo de implementar las medidas de salud pública para prevenir y controlar su diseminación en los servicios de salud”.

 

¿Por qué la preocupación?

Candida auris  es un hongo emergente, que puede colonizar la piel y además sobrevivir en superficies y elementos de uso clínico (fonendoscopios, termómetros y otros), donde permanece por largo tiempo. 

Se considera “un serio problema de salud pública por las características que lo acompañan: causa infecciones graves del torrente sanguíneo, que pueden llegar a ocasionar la muerte del paciente, especialmente de aquellos críticamente comprometidos”, explicó la doctora Patricia Escandón, referente del Laboratorio de Micología del Instituto Nacional de Salud de Colombia (INS), durante el foro ‘Candida auris: un patógeno emergente. Acciones y prevención en Colombia’, que organizó la OPS, el pasado martes 9 de febrero de 2021.

Además, “es frecuentemente resistente a los fármacos (antifúngicos) más utilizados para tratar otras especies de Candida; es un hongo cada vez más común, que se propaga rápidamente, y es de difícil identificación por los métodos tradicionales de microbiología, confundiéndose con otras especies del género Candida y con otras levaduras, si no utilizamos la tecnología adecuada”, complementó la experta.

En Colombia, durante 2020 se notificaron un total de 340 casos de C. auris, varios de ellos en pacientes hospitalizados con infección por SARS-CoV-2 (COVID-19). Estos últimos casos fueron identificados en hospitales de Atlántico, Bogotá, Cesar, Huila, Magdalena y Valle..

Por su parte, el doctor Jorge Cortés, profesor titular del Departamento de Medicina Interna de la Universidad Nacional e infectólogo del Hospital Universitario Nacional, destacó cómo este hongo es muy común en pacientes críticos, de larga estancia hospitalaria, que han estado expuestos a los antibióticos y que además presentan otros factores de riesgo que favorecen la diseminación. En ellos, C. auris puede invadir el torrente sanguíneo y llegar a numerosos órganos, causando una infección sistémica. 

También, existen factores de riesgo que predisponen a la infección por este hongo, entre los que se destacan las comorbilidades como diabetes, intervenciones quirúrgicas recientes, catéteres venosos centrales, pacientes con otitis y quienes estén en tratamiento con antibióticos de amplio espectro.

Por eso, resulta fundamental que se haga una estricta vigilancia epidemiológica en los hospitales, porque si bien hasta ahora no se reporta en Colombia ninguna muerte atribuida a este hongo, su circulación sigue creciendo.

Una apreciación que compartió el doctor Carlos Álvarez, epidemiólogo clínico e infectólogo, vicepresidente de Salud de la Clínica Colsanitas, para quien es claro que “la rápida identificación de la C. auris en pacientes hospitalizados es particularmente importante, para que se puedan tomar las precauciones especiales y detener su propagación”.

Además, no hay que olvidar, que este hongo es altamente resistente a múltiples fármacos antimicóticos (polienos, azoles y equinocandinas), y que ahora con la pandemia de la COVID-19 no solo se ha visto una mayor circulación, sino que aumenta la probabilidad de coinfecciones entre hongos y bacterias.

Esto representa entonces un gran reto en salud. “Las instituciones donde circula C. auris y el crecimiento de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) conllevan tener personal preparado y las condiciones higiénicas ideales para evitar la posibilidad de que haya coinfecciones”, recalcó el doctor Álvarez.

Si no educamos al talento humano en salud sobre C. auris, se eleva el riesgo de “un diagnóstico tardío; de un uso inadecuado de terapia antifúngica, lo que aumenta la presión selectiva que genera resistencia, y un aumento en los costos”, indicó el doctor José Oñate, presidente de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), quien resaltó cómo la Asociación cuenta con un comité de micosis y una Guía de Consenso Colombiano para el diagnóstico, tratamiento y prevención de la enfermedad por Candida spp. en niños y adultos.

Lo que debe saber

 

Durante el foro ‘Candida auris: un patógeno emergente. Acciones y prevención en Colombia’, que organizó la OPS, el pasado martes 9 de febrero de 2021, vía Facebook live (https://es-la.facebook.com/301509266710/videos/3708663745866222/?__so__=channel_tab&__rv__=all_videos_card) los especialistas destacaron que:

 

  • El riesgo de que una persona sana contraiga una infección por C. auris, incluidos los trabajadores de salud y los familiares de los pacientes, es muy bajo.
  • El riesgo de adquirir una infección por este hongo en personas que viajan a los países que han reportado casos es muy bajo, dado que las infecciones por C. auris han sido identificadas principalmente en personas con afecciones subyacentes graves que han estado hospitalizadas por periodos prolongados en entornos de atención médica.
  • Este hongo puede colonizar la piel y pasar de ser una flora transitoria a permanente, aumentando el riesgo de candidiasis.
  • Es muy importante protegerse y una medida básica de autocuidado es una correcta la higiene de manos en el momento indicado (personal de salud, pacientes hospitalizados, visitantes).
  • Se deben limpiar muy bien las superficies hospitalarias, pues C. auris  puede sobrevivir allí durante semanas.

 

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