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domingo, septiembre 15, 2019
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¿Qué ha pasado con el Zika?

Es importante protegerse de los mosquitos que transmiten enfermedades, y esto implica usar repelentes, anjeos, toldillos y evitar estar expuestos a las picaduras.

 

El virus del Zika, que fuera descubierto en forma accidental durante una investigación sobre fiebre amarilla en micos hace más de 70 años, en el bosque Zika (Uganda), y de ahí su nombre, llegó a expandirse y causar seria preocupación en los años 2014 y 2015 en el mundo.

La Isla de Pascua, en Chile, sería el comienzo de su presencia en América, para luego llegar a Brasil y de allí a Colombia, con los primeros casos reportados en Turbaco (Bolívar). Lo que siguió fue su expansión por todo el país, tanto que se habló de más de cien mil casos y en octubre de 2015, el Ministerio de Salud y Protección Social declaró la llegada del virus como una emergencia.

“Debemos anotar, que, desde el mismo momento de su descubrimiento, se evidenció el neurotropismo del virus, que quedó demostrado durante su recorrido por el Pacífico, en la Polinesia Francesa, donde se describieron casos de Guillain Barré y más tarde, varios casos de microcefalia detectada al nacimiento en Brasil y Colombia, que terminaron siendo atribuidos a la infección por este virus, cuando ataca a mujeres embarazadas”, explica el doctor Enrique Gutiérrez Saravia, profesor emérito del Hospital Militar Central, ex jefe de Pediatría y de Infectología Pediátrica del HMC.

Recuerda que también se describió la llamada microcefalia tardía, que no se detecta al nacimiento, sino que aparece meses más tarde cuando el cerebro deja de crecer.

También se han evidenciado daños renales y casos asociados de artrogriposis (anomalías congénitas en miembros y articulaciones).

El experto, quien ha trabajado en su libro ‘Zika, historia de un desafío’, es el invitado de SerSaludables.org para referirse a lo que ha pasado con este virus desde entonces.

SerSaludables: ¿El Zika se considera controlado?

Doctor Enrique Gutiérrez: En julio de 2016, el Ministerio de Salud y Protección Social declaró el cierre de la epidemia. Como sucede con toda epidemia, la vigilancia muestra cómo el número de casos va aumentando con el tiempo hasta llegar a un máximo y de allí comienzan a disminuir en forma de una curva (campana) de Gaus. Se pasa de una epidemia a una endemia, durante la cual la enfermedad sigue presentándose a niveles muy bajos.

Es así, que, en este año, según datos del Instituto Nacional de Salud (INS), hasta la fecha, se han notificado 151 casos de la enfermedad, (entre sospechosos y confirmados), y entre los grupos de riesgo, 25 casos en mujeres embarazadas, 21 casos en menores de 1 año y un caso en mayores de 65 años.

¿Cómo podemos definir la enfermedad?

  • Es una enfermedad de inicio agudo con fiebre alta, mayor de 38,5°C, cefalea, conjuntivitis (ojos rojos sin secreción), una erupción en la piel (rash) difuso por el cuerpo. Además, dolores musculares y articulares e inflamación de manos y pies. El diagnóstico es básicamente clínico, pero se puede confirmar con pruebas de laboratorio para la identificación del virus. Debemos recordar que existen casos asintomáticos.

¿Quiénes están en riesgo?

  • En nuestro país, están en riesgo todos aquellos que vivan por debajo de los 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar, donde se encuentra el hábitat de los zancudos transmisores de la enfermedad. Estamos hablando de unos 28 millones de colombianos en riesgo, no solo de zika, sino también de dengue, chinkungunya, malaria y fiebre amarilla.

¿Ha cambiado el manejo?

  • El manejo sigue siendo el mismo en base a analgésicos no esteroideos. Dar, por ejemplo, acetaminofén; mantener una muy buena hidratación y cuidados generales de rutina; evitar el uso de aspirina e ibuprofeno.

¿Y las secuelas, como el Guillain Barré, se han podido frenar?

  • Eso es imprevisible, y no hay forma de prevenirlas. Afortunadamente, con la disminución de los casos, vamos a ver menos esta complicación. En cuanto a la microcefalia y otras condiciones congénitas, la prevención se basa en evitar embarazos en las zonas de riesgo.

¿Qué deben saber sobre la enfermedad los ciudadanos?

  • Debemos saber que las enfermedades transmitidas por vectores (mosquito que
    miden menos de 8 milímetros) son capaces de enfermarnos de zika, paludismo,
    fiebre amarilla y dengue, entre otras. De ahí la importancia del uso de repelentes,
    anjeos, toldillos y evitar estar expuestos a las picaduras usando ropas de colores
    claros que cubran brazos y piernas, no usar perfumes y tratar de no exponerse en
    las horas de mayor actividad de esos bichos.
  • En la mayoría de los casos, no hay síntomas. En casos poco frecuentes, el zika puede causar parálisis (síndrome de Guillain-Barré) y en mujeres embarazadas, puede causar defectos congénitos en el feto.
  • Si se presentan síntomas, suelen ser moderados y duran menos de una semana. Incluyen fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones y ojos rojos. Se debe consultar de inmediato.
  • Recordar que el Zika puede transmitirse por relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección. El virus se ha aislado en el semen, la saliva, y la orina; de ahí la importancia de tomar todas las medidas posibles de protección.

 

En nuestro país están en riesgo todos aquellos que vivan por debajo de los 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar, donde se encuentra el hábitat de los zancudos transmisores no solo de zika, sino también de dengue, chinkungunya, malaria y fiebre amarilla.