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lunes, diciembre 9, 2019
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Fortalezca su piso pélvico

Allí hay músculos que funcionan como una hamaca, sosteniendo órganos como el útero, la vejiga y el recto. Con ejercicios especiales puede fortalecerlos y prevenir daños y complicaciones.

¿Sabemos qué conforma la totalidad de nuestro organismo o apenas tenemos un conocimiento mínimo de él? Si la respuesta es ‘casi nada’ o ‘apenas lo básico’, esto puede hacer que dejemos de lado o descuidemos partes que cumplen funciones vitales o cuyo nombre no logra quedar en nuestra mente por su complejidad.

Es lo que sucede con el a veces ignorado ‘piso pélvico’, un conjunto de músculos, ligamentos y tendones que cierran por debajo la cavidad abdominal, sosteniendo órganos muy importantes como la vejiga, el útero, la vagina, el recto y, en los hombres, la próstata, ayudando en el funcionamiento adecuado de la parte miccional, evacuatoria y sexual.

Una entrevista con Olga Uribe, fisioterapeuta pelviperineal, de La Carolina Medicall IPS, permite entender la importancia de esta unidad anatómica y funcional y, sobre todo, cómo protegerla y mantenerla fuerte y firme. Veamos:

¿Por qué se debilita el piso pélvico?

Olga Uribe, fisioterapeuta pelviperineal: Son causas múltiples, como el desconocimiento, los traumatismos, las cirugías, el embarazo, el tabaquismo y hasta suele pasar en las personas que tocan instrumentos de viento.

Pero, la mayor causa es no saber que hay un piso pélvico y por ello no lo activamos o solo lo hacemos al orinar, defecar o tener relaciones sexuales. En cambio, si tenemos conciencia de que debajo de la pelvis hay músculos, como los del brazo, que se deben mover para que tengan firmeza, esto hace el proceso diferente.

¿Ese debilitamiento qué consecuencias trae?

Si no se tiene una musculatura del piso pélvico suficientemente firme, en el caso de las mujeres, vendrán complicaciones como los prolapsos de órganos internos, es decir, un descendimiento sea de la vagina, la vejiga o el útero, que a futuro podría requerir cirugía.

En la parte sexual, las relaciones dejan de ser placenteras, al no haber roce del pene contra la cavidad vaginal ni contra el clítoris; también pueden presentarse síntomas de incontinencia cuando la musculatura está cedida y con solo toser o reír se escapa un poco de orina o, en casos más graves, puede salirse la materia fecal o los gases sin consentimiento, debido a que la musculatura no es lo suficientemente firme o fuerte para cerrar los esfínteres.

Es importante asistir a consulta con un profesional para recibir su orientación sobre los ejercicios que se necesiten de acuerdo con sus características y diagnóstico, y para garantizar que estos se realicen de forma correcta.

¿Esa debilidad es entonces más frecuente en las mujeres?

Sí, por el hecho de que tenemos vagina, un conducto o vacío que los hombres no tienen. Como estamos de pie, la gravedad impulsa hacía abajo esa musculatura y si no la fortalecemos, aparecen los problemas.

Además, en el periodo posparto, puede requerirse una rehabilitación del piso pélvico, debilitado al soportar el peso del bebé durante los nueve meses, o por su paso por el canal vaginal.

¿Desde qué edad se debe ejercitar esa parte del cuerpo?

Uno debe conocer esa zona desde la niñez, porque ese es otro abordaje que nosotros los fisioterapeutas pélvicos hemos trabajado. Al iniciar el proceso de enseñanza para ir al baño, los papás les enseñan a sus hijos malos mecanismos de control de esfínteres. Por ejemplo, los condicionan a ir al baño antes de salir de casa y ellos hacen esfuerzos o asumen posturas inadecuadas

Pero, es en la adolescencia cuando ya hay un conocimiento más a fondo de lo que es esa musculatura y entonces ahí podemos decirle que deben contraer la vagina o el ano y podrán comprender cómo, por qué y para qué.

¿Hablamos de los ejercicios de Kegel?

Digamos que la base del entrenamiento del piso pélvico sí viene de Kegel, pero esto no es, ni será lo único en rehabilitación.

Los ejercicios de Kegel consisten en contraer y relajar la musculatura del piso pélvico, es decir, la vagina o el ano. No es solo apretar y soltar, sino que hay que saber hacerlo, y para ello es importante tener personal calificado que indique cómo hacerlos, previa valoración del paciente.

Uno puede pensar que contrae la vagina, cuando lo que está haciendo es apretar los glúteos o el estómago, en vez del piso pélvico. Pero, hoy tenemos herramientas tecnológicas que nos permiten ver en una pantalla si los ejercicios se están haciendo de manera correcta.

Mi recomendación es primero asistir a una consulta con un profesional, quien le orientará sobre los ejercicios que necesite de acuerdo con sus características y diagnóstico, y se asegurará de que estos se realicen de una forma correcta, porque al no hacerlos bien, además de no alcanzar los resultados esperados, podría lastimarse o causar dolor por realizar esfuerzos de más.

¿Los hombres también deben activar su musculatura pélvica?

Sí, porque de esto depende también que su sexualidad sea adecuada. La musculatura del piso pélvico es la encargada en los hombres de encerrar la sangre cuando hay erección. El piso pélvico toma la función de un anillo fisiológico que comprime la base del pene y mantiene la sangre allí, permitiendo que la duración de la erección sea mayor o menor dependiendo de la fuerza que tienen sus músculos.

Por ejemplo, a quienes tienen disfunción eréctil les funcionaría muy bien realizar una rehabilitación de piso pélvico para que sus erecciones tengan una mejor calidad, o si presentan eyaculación precoz, esto puede ilustrarlos sobre cómo ayudar a retrasar ese reflejo eyaculatorio.

Además, en un posquirúrgico de próstata, algunos hombres quedan con incontinencia urinaria o problemas de erección y la rehabilitación de piso pélvico les puede ayudar mucho. Quienes han tenido traumatismos o les han practicado cirugías colonproctológicas y presentan incontinencias fecales, también vienen para rehabilitación de piso pélvico.

¿En qué momento asistir a una consulta con un especialista?

Se debe ir en cualquier momento sin necesidad de tener un daño; esto debería ser más preventivo que curativo, porque si en algún momento la paciente es madre debe tener el piso pélvico fuerte y eso solo se mantiene así si se hace ejercicio. En otro caso común, los abdominales debilitan el piso pélvico por la presión que generan en él. Y, por último, la menopausia, donde el cambio hormonal hace que la musculatura se afloje más y se debe evitar tener pérdidas urinarias, fecales y hasta un descenso de órganos pélvicos.

Escrito por Angie Paola Cárdenas Castañeda

Comunicación Social Universidad Cooperativa de Colombia

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