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sábado, diciembre 14, 2019
Actualidad

Fertilidad bajo amenaza

El estrés mal manejado y la obesidad se suman a algunas condiciones ambientales y de salud que deben estudiarse. La medicina reproductiva pone a su alcance alternativas para lograr el sueño de ser madre.

 

Mientras algunas parejas deciden aplazar su deseo de padres y, en especial las mujeres, porque prefieren darles prioridad a otras realizaciones, hay quienes no logran cumplir su sueño y ven cómo pasa el tiempo y no llega el anhelado embarazo.

Así, hoy se estima que un 18% de las parejas podría tener problemas de infertilidad y en vez de reducirse, la cifra parece ir en aumento por una gama infinita de factores, entre los que se cuentan los contaminantes externos que afectan la calidad de los espermatozoides en el hombre y de los óvulos en la
mujer.

Muchos son los contaminantes externos, como el tabaquismo, el alcohol, el consumo de marihuana, bazuco o cocaína, que pueden alterar la calidad de espermatozoides y óvulos. También, ciertos trabajos hacen que se esté expuesto a plaguicidas, insecticidas, pinturas o a altas temperaturas (hornos de fundición o de panadería), y esto pone en riesgo la fertilidad.

En el caso específico de la mujer, la mala alimentación, la edad avanzada y la obesidad amenazan su fertilidad. La obesidad, por ejemplo, se ha visto que puede aumentar los niveles de insulina que interfieren negativamente en la ovulación, y en cuanto a la edad, “a partir de los 35 años comienzan las dificultades para ser madre, ya que por cada año que se retrasa la maternidad, las posibilidades de quedarse embarazada se reducen un 5%, debido a la disminución de la calidad ovocitaria y la reserva de óvulos”, enfatiza el doctor Rafael Camacho, especialista en medicina reproductiva.

Y ni hablar del impacto de los altos niveles de estrés que se manejan actualmente en este mundo moderno y lleno de tareas y responsabilidades, los que inciden en las tasas de infertilidad, porque pueden cambiar los niveles hormonales y causar ovulación irregular o anovulación y espasmos en las Trompas de Falopio, agrega el experto.

Ciertos casos clínicos afectan, como la presencia de alteraciones a nivel de las trompas de Falopio debidas a infecciones o enfermedades como la endometriosis (presencia del tejido endometrial fuera del útero) o el llamado Síndrome de Ovarios Poliquísticos (mujeres con anovulación crónica o que no ovulan y su periodo menstrual es cada 3-4 meses). “Otro grupo presenta lesiones conocidas como miomas o fibromas, los cuales si son de más de tres centímetros deben ser removidos por cirugía”, dicen los especialistas en infertilidad del Centro Médico Imbanaco.

Problema de pareja

Vale retomar los resultados de un estudio realizado por la Clínica Eugin, especializada en reproducción asistida, con mil parejas, según el cual un 35% de casos de infertilidad son atribuibles a causas masculinas; un 35 a causas femeninas; un 20% a la combinación de problemas en ambos miembros de la pareja, y un 10% a causas inexplicadas, cuando otros factores están normales. Así las cosas, es importante atender la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el sentido de que si después de un año intentando tener un hijo de forma natural no se ha conseguido, se debe consultar con un especialista en medicina reproductiva, para que le hagan los estudios y le aconsejen sobre el tratamiento de reproducción asistida más adecuado. Afortunadamente, hoy la ciencia médica brinda diversas soluciones para los casos de infertilidad. “Algunas tan sencillas como decirle a la pareja cuál es la fecha más probable para embarazarse, hasta tratamientos tan complejos como la fertilización in vitro (bebé probeta), introducción de espermatozoides en el óvulo de la paciente (ICSI), la donación de óvulos o espermatozoides o el estudio genético de la pareja y los embriones”, explica el doctor Camacho.

Lastimosamente, dice la OMS, “la infertilidad puede provocar vergüenza, estigma, ansiedad, depresión, bajos sentimientos de autoestima y culpa”. Y si bien ahora hay muchas opciones para tratarla, algunas parejas lo ignoran o prefieren no consultar por los costos de los tratamientos.

Si después de un año intentando tener un hijo de forma natural no se ha conseguido, se debe consultar con un especialista en medicina reproductiva, para que le hagan los estudios y le aconsejen el tratamiento adecuado.

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