viernes, enero 18, 2019

Lese a los avances en las leyes y en la ciencia, la falta de información veraz, precisa, confiable y actualizada se ha convertido en un obstáculo para que más colombianos se inscriban en la lista de posibles donantes y manifiesten su voluntad de donar. Esta son algunas cosas que hay que tener en cuenta para tomar la decisión de ser donante.

Desde el año pasado cualquier colombiano que fallezca automáticamente se considera un donante de órganos, a no ser que haya expresado lo contrario a través de un documento escrito y autenticado ante un notario público, y lo registren luego en el Instituto Nacional de Salud (INS). Otra forma de no acogerse a lo ordenado por la ley es dejando constancia al momento de hacer la afiliación a la EPS para que pase el respectivo informe al INS.

La aprobación de la ley 1805 también prohibió que los extranjeros no residentes en el país reciban órganos de donantes colombianos cuando éstos no sean suficientes para abastecer la lista de espera, excepto si el receptor es cónyuge o compañero permanente o si está dentro del cuarto grado de consanguinidad. Por otra parte, la norma endurece las penas para quien comercialice componentes anatómicos de forma ilegal.

Para la doctora Adriana Segura, subdirectora técnica de la red de trasplantes y bancos de sangre del Instituto Nacional de Salud, los beneficios de recibir un órgano sano van desde recuperar la visión al recibir una nueva córnea hasta salvar la vida en el caso de las personas que reciben un trasplante de corazón o médula ósea. Sin embargo, en todos los casos se obtiene una notoria mejoría de la calidad de vida, pues precisamente esa es la finalidad de realizar este tipo de intervención terapéutica. 

 

  • El trasplante de órganos no es un privilegio: No es cierto que los ricos o las personas famosas tengan un trato preferencial y sean los primeros tenidos en cuenta para recibir un órgano o tejido. En Colombia los trasplantes se hacen a personas de todas las condiciones socioeconómicas. Está cubierto por el aseguramiento en salud y los mayores receptores son principalmente pacientes de los estratos 1, 2, 3. Los órganos se asignan según una diversidad de factores médicos y logísticos que incluyen el tipo de sangre, el tamaño del órgano que se necesita, el tiempo de espera, el grado de compatibilidad con el sistema inmunológico y la urgencia médica, entre otros.

 

  • Ninguna religión prohíbe la donación de órganos y de tejidos: Las principales religiones, incluyendo la católica o los testigos de Jehová, apoyan la donación como una de las mayores expresiones de compasión y generosidad. Para estas doctrinas donar un órgano es darle a un ser humano la oportunidad de volver a vivir.  Algunos credos no aceptan la donación de la sangre y fluidos corporales, pero admiten la donación de órganos debido a que antes del trasplante se lava el órgano para que ingrese al cuerpo sin rastro de sangre u otra sustancia corporal. De ahí que en Colombia hay donantes que pertenecen a los testigos de Jehová y receptores que profesan la misma fe.

 

  • Portar el carné de donante no hace que la persona esté más propensa a morir o que esté en riesgo de que le extraigan los órganos: Muchas personas que están inscritas en la lista de donantes y han expresado a sus allegados la voluntad de hacerlo, no pueden cumplir ese cometido por antecedentes clínicos. Antes de realizar el trasplante de órganos se realizan exámenes de laboratorio y pruebas específicas para descartar algunas enfermedades que puedan transmitirse al receptor. Es importante hablar del tema con la familia y si se tiene el carné, mostrarlo con tranquilidad. Hablar de la propia muerte y de las decisiones anticipadas para el momento final de la vida es tanto una responsabilidad como un acto de amor con los seres queridos. Hasta dónde debe llegar una terapia, lo que se quiere o quién puede tomar las decisiones en caso de estar impedido de hacerlo son consideraciones que se deben ver como un regalo que se le hace a la familia porque les brinda las herramientas para que afronten el dolor con tranquilidad y les permite respetar la última voluntad de quien fallece.

 

  • Ningún órgano o tejido se puede comercializar en el mercado negro: Realizar un trasplante requiere de una gran infraestructura y de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud entrenado para tal fin. En el país los grupos médicos de trasplante están bajo auditoría permanente del Instituto Nacional de Salud y su Red de Donación y Trasplantes conformada por un conjunto de entidades relacionadas con los procesos de promoción, donación, extracción, trasplante e implante de órganos y tejidos.