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domingo, septiembre 15, 2019
Actualidad

Comer y salvar el Planeta, ¿es posible?

Una nueva forma de alimentarse plantearon científicos de 37 países, pensando también en proteger el ambiente. La doctora Doris Quintero, de la FCV, habla sobre el tema.

 

Una de cada nueve personas en el mundo no se alimenta de forma adecuada, es decir, no recibe los nutrientes que requiere para estar sana, lo que pondría en riesgo el objetivo del Desarrollo Sostenible de alcanzar ‘hambre cero’ en el 2030.

En el informe ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018’, presentado por la ONU, se mencionan varias causas, entre ellas la pobreza, los malos hábitos alimenticios y la variabilidad climática que “afecta a los patrones de lluvia y las temporadas agrícolas, y los fenómenos meteorológicos extremos como sequías e inundaciones”.

Teniendo en cuenta esa realidad, un grupo de 19 comisionados y 18 autores, de 37 países, todos expertos en temas relacionados con la alimentación, como la agricultura, la sustentabilidad ambiental y la nutrición, convocados por la Comisión EAT Lancet de Alimentos, Planeta y Salud, analizaron alternativas para solucionar el problema nutricional de la humanidad y a la vez ‘salvar’ el Planeta.

Su propuesta ha sido denominado ‘Dieta Salud Planetaria’, según la publicación de la revista científica The Lancet, y para hablar sobre este y otros temas relacionados, SerSaludables ha invitado a una experta en nutrición, la doctora Doris Cristina Quintero-Lesmes, nutricionista y dietista, magíster en epidemiología y PhD en demografía, de la Fundación Cardiovascular de Colombia.

Sobre la propuesta de los científicos, afirma que es interesante e innovadora, “dada la preocupación por el medio ambiente y las estimaciones del crecimiento de la población que se tienen para el 2050. El enfoque para una alimentación sostenible y amigable con el ambiente es específico para cada contexto y puede resultar en reducciones concurrentes en el impacto ambiental y de salud en el ámbito mundial y en la mayoría de las regiones, particularmente en países de ingresos altos y medios. Sin embargo, este modelo alimentario puede aumentar el uso de recursos en países de bajos ingresos cuando las dietas se diversifican”.

SerSaludables: ¿Considera posible integrar un trabajo que permita brindar los nutrientes adecuados a la población y a la vez cuidar el Planeta? ¿Cómo?

Doctora Doris Cristina Quintero-Lesmes: Sí es posible. Y esta propuesta es un claro ejemplo de que se puede integrar. Considero además que es una estrategia de salud pública centrada en mejorar el equilibrio energético y los cambios en la alimentación hacia dietas predominantemente basadas en alimentos derivados de las plantas, que están en línea con la evidencia de una alimentación saludable, con un enfoque adecuado para dietas sostenibles.

Actualizar las pautas alimentarias para reflejar la evidencia más reciente sobre alimentación saludable puede ser importante para mejorar la salud y reducir los impactos ambientales y puede de alguna manera complementar criterios de sostenibilidad en una región.

Para algunos expertos, esta propuesta mezcla la dieta vegana con la mediterránea. ¿Qué piensa?

Considero que más que una mezcla de una dieta específica, lo que hicieron los investigadores fue tomar las dietas que ya se sabe y se ha demostrado científicamente que son saludables. Incluso los mismos autores del artículo mencionan que:  “La dieta para la salud planetaria se basa en pruebas epidemiológicas realmente duras, donde los investigadores siguieron a grandes grupos de personas durante décadas”, dijo Marco Springmann de la Universidad de Oxford y parte de la comisión. Y que “Si se juntan todas las pruebas, se obtiene una dieta similar a algunas de las dietas más saludables que existen en el mundo real”.

¿Consumir  nueces, frutas, verduras, legumbres y reducir a la mitad carnes y azúcares, no es hoy en día una necesidad?

Desde la nutrición y la dietética es algo que se les dice a las personas. Y en un contexto como el de Colombia, donde 35% de las personas no consumen frutas y 70% no consume hortalizas diariamente, claro que es una necesidad. Y aquí debo aclarar algo. Considero que se están confundiendo las cosas, porque la dieta planetaria no es solo consumir nueces, frutas, verduras y legumbres y reducir a la mitad el consumo de carnes y azúcares, es quizás una forma resumida mal interpretada.

La dieta indica la cantidad de alimento que se debe consumir y esta debería ser la composición por día:

  • Nueces. 50 gramos.
  • Fríjoles, garbanzos, lentejas y otras legumbres. 75 grs.
  • Pescado. 28 grs.
  • Huevos: 13 grs. (lo que equivale casi a uno por semana).
  • Carne: 14 grs de carne roja y 29 grs de pollo.
  • Carbohidratos: 232 grs. de granos enteros (como pan y arroz) y 50 grs. de vegetales ricos en almidón.
  • Productos lácteos: 250 grs (el equivalente a un vaso de leche)
  • Verduras: 300 grs., y frutas: 200 grs.

La dieta también habilita el consumo de 31 gramos de azúcar y aproximadamente 50 gramos de aceites como el de oliva.

¿Cómo ve la iniciativa?

Interesante e innovadora, como mencioné al inicio de esta entrevista. Sin embargo, la porción por alimento en un ámbito como Colombia, donde estamos acostumbrados a comer cantidad, sería un proceso difícil de aplicar.

¿Faltarían más estudios sobre este tema?

Sí, faltan más estudios que integren la modificación de los hábitos, aplicación de la Dieta Planetaria en diferentes poblaciones y mirar el impacto en el corto, mediano y largo plazo.

¿Cómo manejar este tipo de temas y no crear más confusión?

Este tipo de temas debe manejarse con responsabilidad y teniendo claro cuál es el modelo que propone, cuál es su propósito e interés, y que sean las personas las que prueben o al menos intenten probar este tipo de estrategias que buscan la sustenibilidad no solo del ambiente, de un planeta, sino la buena nutrición de las personas.

A comer mejor

Si hoy habláramos de la alimentación ‘ideal’ para una persona, ¿cómo debería ser esta?

Esta debería aportar los nutrientes y la energía necesaria para que un ser humano sea funcional; en nutrición y dietética a esto se le denomina “cumplir  con la recomendación”. Estas recomendaciones se dan para el ciclo de vida de manera particular y con parámetros ya establecidos.

¿Considera posible cambiar las costumbres o los hábitos nutricionales de la
población? ¿Qué le dice su experiencia?

Es posible modificar las costumbres o los hábitos nutriciones de las personas. Esto se logra con educación nutricional, indispensable para que una persona acepte la dinámica de su entorno, ya sea porque está enfermo o requiere la prevención de un evento. La experiencia dice que es una tarea muy difícil y de paciencia, es un desafío sobre todo con las personas adultas que llevan toda su vida alimentándose de una forma particular.

Datos y cifras clave

  • Según la ONU, 821 millones de personas en el mundo sufren de hambre, es decir 1 de cada 9 personas, así: 515 millones en Asia; 256,5 millones en África, y 39 millones en América Latina y el Caribe.
  • Los investigadores que acompañaron el estudio publicado en The Lancet, luego de dos años de trabajo, consideran que este cambio en la alimentación con la Dieta Salud Planetaria, salvaría vidas y alimentar a 10.000 millones de personas sin causar daños catastróficos al Planeta.
  • Pero, insisten en que no se trata solo de cambiar la forma de comer y que todos lo hagan de manera unificada, sino que hay que analizar cada caso en particular, es decir, de ver el peso, la talla y las condiciones de vida de las personas, pero también hacer ejercicio y vivir lo mejor posible; y en el término global, insisten en que se debe reducir a la mitad el desperdicio de alimentos y aumentar la cantidad de comida producida en las tierras agrícolas actuales.

Alimentarse bien es consumir productos que aporten los nutrientes y energía necesaria para ser funcionales. Esto es, consumir alimentos de todos los grupos de forma adecuada y balancedada (grasas, carbohidratos, proteínas, frutas, hortalizas, productos lácteos, entre otros).