viernes, julio 19, 2019
Investigaciones

Demasiado ejercicio es nocivo para su salud

Antes de comenzar a ejercitarse es importante que acuda a su médico para analizar su estado de salud y luego, es indispensable ir al ritmo de su propio cuerpo y no excederse.

El ejercicio frecuente, sostenido y moderado es fundamental para mantener un buen estado de salud, y si se le agrega a este una dieta adecuada, manejo del estrés y estimulación cognitiva, seguramente los resultados van a ser mejores.

Con estas palabras, el doctor Hernando Jaime González, médico del deporte, destaca lo importante que es ejercitarse.

Insiste en que debemos incrementar nuestra actividad física, ya sea programada en el gimnasio, practicando un deporte o simplemente movernos más todos los días, eso sí de forma moderada. Con un mínimo de 30 minutos acumulados diariamente, al menos cuatro veces por semana, pero si se puede todos los días, aún mejor.
 
Sin embargo, como se dice popularmente, ‘todo en extremo es malo’ y esto aplica para el ejercicio actualmente, teniendo en cuenta que algunas personas consideran que “entre más, mejor” y no es así.

Diversos estudios han encontrado que una actividad desmedida y sin control no solo lo expone a lesiones músculoesqueléticas, sino a fatiga y cansancio, que terminan en agotamiento y hasta en daños en su corazón.

Uno de esos trabajos encontró que “los hombres que practican demasiado deporte tienen más probabilidades de padecer enfermedades del corazón”. Lo realizó la Clínica Mayo, en Estados Unidos, a partir de un seguimiento de 25 años a 3.175 hombres y mujeres jóvenes, y pretendía “analizar la prevalencia de calcio en las arterias coronarias; patología llamada calcificación de la arteria coronaria (CACq), que suele preceder a la enfermedad coronaria (CHD), elevando los niveles de colesterol y aumentando el riesgo de infarto”.

Quienes realizaban actividad física (8,4%) tres veces por encima de lo recomendado por el Departamento de Salud Americano (HHS) presentaron un 27% más de riesgo de calcificación, en relación con quienes hacían menos ejercicio o se ajustaban a lo indicado. En las mujeres no se encontró esta relación.

Otro estudio, realizado por investigadores y especialistas del Hospital Clínic de Barcelona, publicado en la revista Circulation, encontró que el ejercicio de resistencia continuado y excesivo por años, como se analizó y se programó en ratones, podría alterar la estructura del corazón y por ende su función, aumentando el riesgo de arritmias y una mayor probabilidad de fibrilación auricular (FA) a largo plazo.

La FA, explica el médico cardiólogo Enrique Melgarejo, de la Sociedad Colombiana de Cardiología, es una arritmia sostenida que lleva a que el corazón, en lugar de contraerse empiece a temblar, no llegue sangre a los tejidos y aumente el riesgo de muerte súbita.

Síndrome de sobreentrenamiento

En los deportistas de alto rendimiento, el exceso de ejercicio también causa problemas, que han sido clasificados como Síndrome de Sobreentrenamiento, y frente al cual, en un documento de consenso sobre su prevención, diagnóstico y tratamiento, el Colegio Europeo de Ciencias del Deporte y el Colegio Americano de Medicina del Deporte (European College of Sport Science and American College of Sport), señalan que se trata de “una respuesta del organismo a la combinación entre una sobrecarga excesiva y una recuperación inadecuada”, que debe prevenirse y controlarse, porque puede desencadenar en alteraciones de los sistemas endocrino, inmunitario y neurológico.

En el primer caso, hay alteraciones en el eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HHS) y el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal (HHG); en el segundo, se trastorna la función de las células T, originando un desequilibrio entre la inmunidad innata y la adaptativa, facilitando la presencia de infecciones e incluso que el organismo no reconozca ni reaccione frente a otros peligros, como los tumores, y en el tercero, pueden presentarse trastornos del ánimo, lo que finalmente confluye en un mal rendimiento en las competencias.

fatiga y cansancio, que terminan en agotamiento y hasta en daños en su corazón.

Vaya a un ritmo adecuado

La inactividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante en el mundo, culpable de la prevalencia de enfermedades no transmisibles (ENT) y de gran impacto en la salud general de la población. Por eso, hay que estar activo y ejercitarse, pero de manera correcta, insiste la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por el contrario, un nivel adecuado de actividad física regular, agrega la OMS, “reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer de mama y de colon, depresión y caídas; mejora la salud ósea y funcional, y es un determinante clave del gasto energético, y es por tanto fundamental para el equilibrio calórico y el control del peso”.

Entonces, es hora de ejercitarse, pero hay que saber hacerlo y no excederse en ningún momento, porque el ejercicio desmedido no garantiza que sea saludable ciento por ciento y, por el contrario, lo expone a riesgos y lesiones, que van en contravía de lo que pretendía.

En ese sentido, hay que estar alerta y tener en cuenta que:

  • Antes de comenzar a ejercitarse, con mayor razón si lleva tiempo sedentario, es importante que su médico lo examine y analice su estado actual de salud, para que le sugiera qué actividades, cómo y cuándo son las más indicadas.
  • En el ‘Decálogo de la actividad física’, el Ministerio de Salud y Protección Social precisa que: “Lo más importante es estar convencido de querer hacerlo y asumir estrategias para lograrlo, cómo buscar actividades que le gusten y con las que se sienta confortable”.
  • Debe ponerse metas realistas e ir avanzando de forma progresiva; es decir, inicie lento, suave, con actividades de baja intensidad y vaya aumentando en la medida de su posibilidad, registrando sus progresos.
  • Involucre a otros miembros de la familia y a sus amigos o compañeros de trabajo; “la compañía ayuda al cambio”, dice el Decálogo.
  • Caminar, trotar, montar en bici, nadar, patinar, bailar, hacer ejercicios de gimnasia casera, remar, jugar ping pong o tenis son actividades que le permiten lograr los objetivos de salud y bienestar.
  • Suspenda la actividad si presenta dificultad para respirar, siente dolor en el pecho o no logra los mismos resultados de días previos, es probable que la intensidad del ejercicio sea mayor que la que su organismo resiste.
  • Tenga presente que es normal que la respiración se acelere al ejercitarse, pero no lo es quedarse sin aliento; que suda ligeramente y debe beber líquidos (agua preferiblemente) para no deshidratarse, que puede sentir cansancio, pero no un dolor insoportable en su cuerpo y no poder ni moverse varios días.

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